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Mostrando las entradas etiquetadas como Inspiración

Noche

Esa noche, el cielo era una lápida de plomo. Los destellos incesantes de la luz de los relámpagos, se colaban sin permiso en esa estropeada cabaña a través de las rendijas que se abrían entre los viejos tablones, seguidos casi de inmediato por el fuerte estruendo de los truenos. El silbido agudo del viento producía una irritante melodía que lo desesperaba y el sonido de la lluvia arañando la madera hacía que su cuerpo temblara sin cesar. Cuando despertó de nuevo, había dejado de llover y se encontraba agazapado en el bosque, esperaba entre los árboles algún signo de que allí aún había alguien más a parte de él. De vez en cuando, el crujido de las ramas producido por algún animal nocturno le hacía volverse esperanzado, para descubrir, de nuevo, que allí no había nadie más. Desde lo alto un árbol, un pequeño búho observaba con curiosidad al último humano de la tierra.

Nadando a contracorriente

Llegamos a nuestro destino cuando los rayos del sol ya hacía rato que nos habían abandonado y el cielo empezaba a lucir sus mejores galas. Tiñendo su vestido negro, como cada noche, con miles de puntos brillantes. La vida en Jaraba, aquel pequeño pueblo, apenas compuesto por unas pocas calles desiertas, parecía haberse congelado en el tiempo. No era demasiado tarde, pero los cortos y fríos días de invierno y la fina lluvia que empezaba a caer, de esa que se clava en la piel como si de agujitas se tratara, invitaban a quedarse en casa. Las ventanas iluminadas de las casas y el olor a humo de las chimeneas dejaban claro que ciertamente el tiempo allí no se había detenido, y que las decenas o quizás cientos de vecinos que allí vivían disfrutaban de sus casas y sus familias. Apartado lo justo del pueblo como para no ver ni un signo de civilización desde sus ventanas, se encontraba el hotel, un precioso balneario agarrado a una roca y rodeado totalmente de naturaleza. Un lugar de p...

Sí, quiero

Sí, quiero, despertarme cada día un poco más cerca de mis sueños. Sí, quiero, levantarme cada vez que caiga y sentir que me he hecho más fuerte. Sí, quiero, mirarme al espejo dentro de 40 años y sentirme orgullosa de lo que he conseguido.

No quedan días de verano

Una vez más agosto se ha marchado casi sin avisar . Con la llegada de septiembre parece que todo va volviendo a su cauce. Los turistas se van marchando a sus casas y las terrazas de los bares están cada vez más vacías. El verano está dando sus últimos coletazos con una energía  impropia de esta época, parece como si septiembre nos quisiera recordar que también él es capaz de ahogarnos de calor, con más fuerza si cabe que el agosto. Septiembre, para algunos el inicio de “un nuevo año”. Mes  de cambios, de nuevos propósitos: apuntarnos al gimnasio, aprender un nuevo idioma, estudiar más, encontrar trabajo… Propósitos que al final en la mayoría de los casos no llegamos a cumplir. Parece incluso, que la naturaleza también quiera empezar de nuevo, los árboles poco a poco se desprenden de sus hojas, los días de sol y calor dejan paso a las nubes y las lluvias, los días se vuelven cada vez más cortos y en las frescas noches lo único que apetece es acurrucarse en el sofá tapados...

Mayo es... sin serlo demasiado

Mayo ha vuelto de nuevo, y con él el sol del verano. Ese sol que nos envuelve  con su cada vez más cálida presencia sin llegar a ser aún, demasiado empalagoso. Los días, pasito a pasito se vuelven más largos, y el mundo, parece un lugar más bonito, más feliz. La gente sonríe por las calles saludando a conocidos y extraños, el ambiente es mucho más animado, las bicicletas se convierten en un medio de transporte casi universal, y las terrazas de los bares ya no tienen como únicos ocupantes a fumadores envueltos en bufandas y chaquetas, acurrucados contra las         paredes para resguardarse del frío. El mes de mayo es un mes de transición, dejamos atrás el frío y oscuro invierno para adentrarnos en el caluroso y alegre verano. La idea de sentarse al sol, para perderse entre las páginas de un libro, entre pensamientos o simplemente cerrar los ojos y dejar la mente en blanco, mientras sientes el calor del sol en tu piel se vuelve, realmente placentera. Las noc...

El poder de una sonrisa

¿Qué es la risa? Podríamos definirla como una respuesta biológica involuntaria producida por el organismo como respuesta a determinados estímulos, normalmente inesperados.  Existen estudios que demuestran que la risa tiene un efecto sedante y liberador, la gran cantidad de aire que inhalamos cada vez que reímos estimula los pulmones y el corazón y promueve la liberación de endorfinas, las hormonas responsables de la felicidad. Reír fortalece el sistema inmunológico, tanto es así que  en la antigua Grecia los médicos recetaban a sus pacientes asistir a espectáculos de comedia como parte de su tratamiento, ya que reír mejora y ayuda positivamente al celebro ayudando a levantar el ánimo y las endorfinas que liberamos regulan el dolor y el estrés e inducen euforia. Pero… ¿Qué hay detrás de cada risa? Es realmente difícil definirlo, puede haber miles de cosas: felicidad, complicidad, inocencia, alegría incluso lagrimas pues las carcajadas intensas pueden estimular los m...

Querida yo del futuro.

Hola Neus, soy tu yo pasado de cuando tenías 27 años, te escribo esta carta para que dentro de 20 años la leas  de nuevo, y te rías de las preocupaciones que tengo ahora que de buen seguro te parecerán absurdas. Espero que te hayas casado como siempre has soñado y que seas feliz, dime que mientras estás leyendo esto, hay a tu alrededor un par de personitas que son parte de ti y esa persona tan especial que tú y yo sabemos te agarra la mano con fuerza y se seca esas lágrimas de emoción que descienden por sus mejillas, mientras estás leyendo esto. Espero, que sigas conservando a tus amigos y tengas de nuevos, que nunca hayan terminado esas cenas improvisadas y las tardes de risas y cotilleos. Espero de corazón que sigas unida a tu padre y tu madre y toda tu familia, con la misma fuerza que ahora, celebrando cada cumpleaños con comilonas increíbles, cuídalos mucho, porque sabes que son lo mejor que tienes. Siento si no he cumplido tus expectativas, espero que no te arrepienta...

La última cena

Sentada en el alfeizar de la ventana con la frente pegada al cristal esperaba, su mirada se perdía entre el ir y venir de los transeúntes, decenas de personas que seguían con sus quehaceres diarios ajenas a esa mirada triste que les observaba desde la soledad de su hogar, una lagrima que empezó a descender por su mejilla brotaba de su ojo derecho. Acercó su mano para secarla, y la observó con detenimiento. Hasta ese momento no había reparado en como el paso del tiempo había ido marcando sus surcos en ellas, pensó en todo lo que habían hecho esas manos y lo poco que les quedaba por hacer, se imaginó a si misma atrapada entre ese laberinto de pliegues que formaban sus arrugas. Al fin y al cabo es así como ella se sentía, atrapada entre las paredes de una casa que era, casi tan vieja como ella. Hacía mucho tiempo que la soledad era su única compañía, una presencia tenebrosa que en ocasiones le oprimía el pecho hasta dejarla casi sin respiración, poco a poco esa presencia se había i...

Cada segundo cuenta.

Al abrir el cajón de la mesilla allí estaba. Era el último recuerdo que le quedaba de su abuelo, su esfera rota y sus varillas inmóviles, indicaban que su ultimo tic… lo entonó un lunes, a las 10.00. Cogió el reloj y lo sospesó, pesaba más de lo que imaginaba y lo acercó a su corazón, con la esperanza de que sus latidos, le dieran la fuerza suficiente para entonar el siguiente tac…

La chispa mágica

Cuando estoy con ella, una hoja en blanco, abre ante mí un mundo de posibilidades, doblarla mil veces hasta conseguir un pájaro, un avión, una flor… Dibujar; lo primero que pase por mi mente, dejar fluir mi mano sobre el papel libremente ya que ella se encargara de crear. Escribir lo que sea, poco a poco las ideas y las palabras irán saliendo solas, se entrelazarán y harán que el texto vaya tomando forma, que tenga sentido y que después al leerlo pueda sentir la satisfacción de haber sido capaz de conseguir algo bueno. Pero todo esto no es posible sin ella.                  Es escurridiza, pero cuando aparece estalla como una bomba en mi interior cuando menos lo espero, y bombea mi pecho pidiendo a  gritos que la deje salir, cual mariposas revoloteando en un bote de cristal que luchan por escapar, aunque la oiga solo yo; y es entonces cuando puedo dar lo mejor de mí. No obstante, a veces se vuelv...